Ficheros compartidos fácil, seguro, rápido y legal

Cada vez más personas descubren las bondades de tener ficheros compartidos. Empezamos haciéndolo hace muchas lunas en red local, pero eso no funciona más allá de nuestra oficina. Luego estuvimos años mandándolos por correo electrónico, creando sin querer al temible monstruo Esta-no-es-la-última-versión. Pero gracias al abaratamiento de los servidores en la nube y a no poco trabajo de muchos y buenos desarrolladores de software, ahora existen muchas soluciones para compartir ficheros sencillas.

Algunas de estas soluciones son gratuitas, haciendo bueno aquello de “si no eres el cliente, eres el producto”. Aquí vamos a hablar de una que no es gratis, pero sí económica, y que además tiene la ventaja de mantener control sobre la información, algo que cada vez preocupa más y con razón. Y no solamente por cuestiones legales, encabezadas por el RGPD; sino, simplemente, porque la información es un activo, tiene un valor, y ese valor es habitualmente muy superior al del servicio de compartirla fácilmente. O sea, que hacemos muy mal negocio dando acceso a la información de nuestra empresa a cambio de un servicio que, como vamos a ver, cuesta alrededor de media docena de desayunobares al mes.

Para que funcione nuestra propia solución, necesitamos tres cosas:

  • Un nombre de Internet
  • Un alojamiento adecuado
  • El software apropiado

El nombre de Internet puede ser un dominio dedicado a nuestra solución (que nos costará unos pocos desayunobares al año) o un mero subdominio de uno que ya tengamos, con un coste de ceromil unidades de coste, porque los subdominios no son más que un registro en nuestro DNS, y nadie que sepamos cobra por esto (ciertamente, nosotros no). Por ejemplo, si tenemos ya un dominio miempresa.tld, podemos llamar a nuestra solución “compartidos.miempresa.tld”. O venirnos arriba y llamarlos “cloud.miempresa.tld”. Al gusto.

El alojamiento adecuado empieza en un multidominio de Neodigit, nuestra marca de alojamiento de soluciones. Con descuento por pago anual, y con todas las opciones, no llega a seis desayunobares al mes. Recomendable la opción de gestión de certificados SSL.

El software apropiado, en nuestra humilde opinión, es NextCloud. Una vez tenemos nuestro multidominio contratado y vivo, no tenemos más que añadir un alojamiento y seguidamente irnos a Opciones, Instalar App. Esto nos deja nuestro NextCloud instalado y listo para usar. Para mayor facilidad, podemos instalar en nuestros ordenadores un agente que se encarga de sincronizar los ficheros automáticamente, sin que tengamos que hacer más que decirle dónde está nuestro servidor y en qué carpeta de nuestro ordenador queremos sincronizarlos.

Y si tenemos dificultades, siempre podemos llamar a Neodigit. Porque se suministra ayuda para la puesta en marcha de esta solución (sin coste adicional): no estamos solos, y nos ayudarán a dejarla funcionando.

Como “bonus”, Nextcloud nos permite también compartir agenda y contactos, también de manera muy sencilla, usando protocolos normalizados que entienden los Mac, Windows, iPhones, Androids, Linux…